Ir al contenido principal

El veto feminista y su martirología

Para contarte lo que deseo que sepas, lo más indicado es presentarme, decirte cuál es mi formación y a qué me he dedicado durante los últimos 5 años. 

Soy egresada de la licenciatura en Sociología por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, y becada por la misma universidad realicé un máster en Educación, Investigación y Docencia (2009-2011).  Mi escasa experiencia laboral fue bastante frustrante, a los trabajos a los que me postulaba, o bien, estaba sobrecapacitada   o no daba el ancho, la cosa fue que nunca supe las razones de no encontrar el trabajo adecuado para lo que había estudiado, o siquiera, un poco de suerte de que me emplearan en alguna redacción, imprenta o editorial como correctora ortográfica o lo que fuera (siempre me atrajo el olor a tinta, los libros,  las revistas y periódicos. Las letras).Tuve pocas oportunidades, quedaban en llamarme y nunca lo hacían, tampoco tenía "los enchufes" requeridos. Por lo tanto, debía de encontrar algo qué hacer profesionalmente, y como soy una apasionada del género de entrevista, me decidí a entrevistar. 

Así, sin prisas ni grandes pausas, a la vez que  escribía creación literaria buscaba dónde publicar, debo decirlo, aquellas entrevistas que generosamente me concedieron grandes escritores a los que abordé en Encuentros literarios,  ferias del libro o a través de las redes sociales. En aquel tiempo lo hacía de forma esporádica mientras sacaba adelante mi labor como ama de casa con dos hijos.  Tuve épocas de desánimo y frustración. Me consolaba de las malas épocas porque siempre he tenido al padre de mis hijos a mi lado, sin su apoyo moral y económico, con toda seguridad, mi privilegio de dedicarme solo al hogar y a mis aficiones literarias desde casa, no hubieran sido posibles. Amén de mi terquedad de toro,  a prueba de toda adversidad. 

Desde 2014 a la fecha mi trabajo periodístico y literario ha encontrado más oportunidades de proyección.  Agradezco profundamente a todas las personas que me han brindado un espacio para difundir mi trabajo, pensamiento e ideas. Seguiré adelante, me falta mucho por hacer, por investigar e informar. Salud física y mental y largos años es lo que pido a la vida. Es una bendición poder hacer lo que nos gusta. Acaso, ¿no es eso lo que las mujeres siempre hemos deseado, una habitación propia? 

Desde mi voz de mujer siento la necesidad de gritar mi realidad, rasgarme el alma, el corazón, las vísceras, gritar en voz alta que existimos otras mujeres a las que el feminismo ha olvidado. Existimos otras mujeres y con eso es suficiente. Las mujeres comunes, mis vecinas por ejemplo, mujeres que se levantan cada mañana a llevar  a sus hijos a la escuela, van a trabajar, regresan a la hora de la comida y se enorgullecen de ser el pilar de sus hogares, trabajamos hombro con hombro al lado de nuestro consorte porque no creemos que sea el enemigo sino nuestro amigo. Sí, existe un mundo real allá afuera.  Casi nada tenemos que ver con los movimientos feministas ni sus exigencias. 


Cuido de mí desde hace más de 4 décadas, ustedes, feministas modernas, no inventaron nada, el mundo ha salido adelante con las mujeres y los hombres tal cual lo conocemos. Que todo puede mejorar ¡por supuesto! Pero dudo mucho que funcione si #NosotrasParamos". Una sociedad funciona cuando cada persona cumple su función. El mundo se detendría igual si los hombres paran. No tengo un punto de comparación con las feministas, amén de lo que tengo entre las piernas y que tampoco sobrevaloro, desvaloro o neutralizo como para exigirle a la sociedad mi respectiva cuota. Las cuotas de género disminuyen la confianza en las capacidades de las mujeres reduciéndolas a una vagina. 

Hecho que me recuerda algún episodio de mi infancia, cuando mis hermanos mayores jugaban basketbol con mi padre, mientras mi hermana y yo quedábamos fuera del jolgorio. Mi padre, al verme llorar y exigir que me enseñaran porque yo también quería jugar, pedía a uno de mis hermanos que me dieran la pelota para acertar. Al no lograrlo, mi hermano me tomaba en brazos, y con la pelota en mis manos, me acercaba al aro para echar el balón. Era tan gratificante apreciar el aro de cerquita,  verle cada fisura y oxidación, imaginaba por unos segundos que volaba, un privilegio. Hoy soy una adulta: me ofendería que me dejaran "acertar" por medio de una cuota, por medio de "un favor"  porque mi puesto me lo gano yo por mis capacidades. 

El feminismo se ha convertido en una mafia, mafia en  la que no he encontrado afinidad. Y como no he encontrado afinidad, pues tampoco sororidad, porque tengo que pensar como ellas. Es una transacción, un club de halagos mutuos. Las feministas por lo regular suelen provenir de la clase media y alta, mujeres que son incapaces de cuestionar sus privilegios. Así, podemos encontrarlas entre las académicas, entre las pobres estudiantes universitarias a las que se les enseña a admirar -sin cuestionar- a una tal Simone de Beauvoir, pederasta y machista (leer Cartas a Sartre). Entre periodistas, escritoras, activistas, etc. El feminismo es una cuestión de clase, como afirma el politólogo Agustín Laje: Es muy difícil encontrar mujeres pobres siendo feministas hoy día. Y es que hay que tener resuelta la vida para preocuparse por si se dice "todos" en lugar de "todes", o por si los baños públicos no son mixtos. El feminismo es una ideología de clases acomodadas. El mundo y las oportunidades para las mujeres occidentales ha evolucionado. Y si no lo ven así es porque pretenden vivir y emanciparse gracias al conflicto. Incapaces de cuestionar sus privilegios. 

Bueno, les hablaba de la mafia y adoctrinamiento que el movimiento feminista maneja y pretende,  desde las sombras,  propagar en contra de otras mujeres. Todo lo que voy a hablar es desde mi experiencia, y es tan válido y respetable como el de las propias feministas que dicen luchar por los derechos de todas. Dudo que sea así. 

El 22 de marzo de 2017 cerré mi cuenta de Facebook porque presentí que la censura y linchamiento por ejercer la libertad de pensamiento me iba a alcanzar... nos iba a alcanzar. Todos hablaban de feminismo. Mujeres muy rudas, violentas y hasta groseras intentando imponerse sobre cualquiera que opinara diferente. Fueron las semanas posteriores al escándalo -disfrazado de justicia- protagonizado por Támara de Anda, por enviar al torito al taxista que le llamó "¡Guapa!". No soporté tanta estulticia y cerré mi cuenta. Me volqué a rescatar mi vieja cuenta en Twitter y agarrarle el gusto; pues mi trabajo periodístico y estar al día es una herramienta para mi trabajo y mi derecho como ciudadana a estar informada. Ese año inició la búsqueda personal, decidí dejar por un tiempo el periodismo cultural  e investigar otro tipo de cosas. No deseo extenderme en esta cuestión, baste decir que realicé otro tipo de entrevistas, reportajes más enfocados en política y educación. También en buscar una propuesta decente para postularme a una beca literaria. Un año sabático que se extendió a dos, pero valió el esfuerzo. 

El punto que necesito presentar en esta nota es el siguiente: la censura y bloqueo que he ido descubriendo me han tendido mujeres dentro del periodismo como desde el ámbito literario. 

Yo le ofrecí a Irma Gallo, periodista de Canal 22,  una entrevista y la oportunidad de publicarla en su portal La libreta de Irma. Amablemente la leyó y me aceptó, no sin antes advertirme que no publicaba entrevistas tan largas pero, sin embargo, la mía le había gustado. Valga decirles que con esa entrevista gané mi primera Columna de Plata,  otorgada por la Asociación de Periodistas.  

Con Irma Gallo hablaba ocasionalmente por Twitter, teníamos seguimiento mutuo desde sus dos cuentas, la personal y la de La libreta. Ella llegó a decirme que mis publicaciones antifeministas le parecían muy mal. Por mensaje privado tuvimos una larga conversación donde le expuse las razones de mi postura y crítica al feminismo. Incluso, le envié un documetal: Red Pill.  Ese primer diálogo limó las asperezas. Después de unos meses volvió a reclamarme mi "ataque constante a las feministas". Cuestión que Irma no vio o no quiso ver, fue la manera en que también  ellas me atacan entrometiéndose en mis publicaciones antes. Conclusión: Irma Gallo, periodista de Canal 22 me bloqueó de su cuenta personal y de su correo electrónico. Entendí que las posibilidades de seguir colaborando para La libreta habían terminado  por no asumirme feminista. Estuve colaborando del 9 de marzo de 2016 al 25 de junio de 2017.   

Irma Gallo, fundadora del portal de periodismo cultural 
La libreta de Irma,  donde  estuve colaborando 
cerca de un año y medio. 
Agradecida por la oportunidad que me brindó 






















Nunca menoscabes la posibilidad de que tus pasos están siendo observados, todo lo que publiques en las redes sociales, por muy insignificante que pueda parecerte, puede llevarte a la exclusión. Las mujeres excluyen a otras mujeres, y lo que más indigna es que se abanderen con el feminismo. Más cinismo no verán tus ojos.

¿Recuerdan la cinta misógina que colgaron de la novela de Elena Garro Reencuentro de personajes, Editorial Drácena, 2016? Meses antes realicé una entrevista a Patricia Rosas Lopátegui, biógrafa oficial de Elena Garro, con la cual, puedo presumir, me une una amistad respetuosa y sincera. Contribuí con su lucha a limpiar el nombre de Elena Garro divulgando una petición en Change.org  a su nombre: Dra. Patricia Rosas Lopátegui,  para que retiraran el "cintillo misógino" del libro.  Tan pronto como inicié la divulgación para las firmas,   mi paisana, la escritora Liliana Pedroza me reclamó, asegurando que  la petición de Patricia Rosas Lopátegui  estaba disolviendo su trabajo.


¡Eureka! Pedroza estaba celosa de que otra petición solicitara lo mismo que ella solicitó antes, su petición se vería "disuelta" por la de LopáteguiPor supuesto que no la retiré y tampoco "uní esfuerzos" a su campaña.  ¿Por qué habría de hacerlo si la Dra. Rosas Lopátegui ya estaba haciendo lo suyo y me pidió ayuda? En todo caso, ¿por qué no pensó, Pedroza, que a más peticiones en Change.Org para la misma causa podría ser positivo? ¿Acaso no nos unía la misma lucha por limpiar el nombre de otra mujer como Elena Garro?


Otra razón más para llamar adoctrinadoras a las feministas.

Liliana Pedroza me reclamó el hecho de estar apoyando a la
escritora, académica y biógrafa oficial de Elena Garro, Patricia Rosas
Lopátegui. Entiendo sus razones del bloqueo, aunque éste haya ocurrido 
muchos tiempo después



Las iniciales PRL son de Patricia Rosas Lopátegui


La censura no se queda a la distancia, ni es exclusiva del vecindario Twitter. También en mi ciudad tuve el rechazo cobarde de que no se me hablara con claridad. Recientemente vio la luz un portal de noticias llamado La Verdad Juárez, fundado por Rocío Gallegos, ex periodista de El Diario de Juárez, uno de los periódicos más importantes de la frontera. Escribí a Gallegos para saber los requisitos para publicar una columna de opinión en su naciente portal. Considerando que se habían independizado y como reza el nombre del mismo La Verdad Juárez podría tener una oportunidad de foguearme como columnista de opinión, además de que sus fundadoras siempre se han proclamado defender los derechos de las mujeres, pues no  dudé en solicitarle una oportunidad.  Aquella primera opinión que le envié fue concerniente a la propuesta de ratificación de la Directora del Instituto Municipal de las Mujeres (IMM) Verónica Corchado. Mi postura y petición fue que se nos convocara al público en general para opinar respecto a su ratificación,  que la propuesta no viniera solamente entre compañeros y cuates. Gallegos no aceptó la nota. Opinión que después logré acomodarla en otro portal Juárez Dialoga

La captura de pantalla de los mensajes que mantuvimos pueden leerla aquí. 


Invito a Rocío Gallegos a mostrarnos su respuesta final, como me aseguró ella que sí me la había enviado cuando le pregunté por la causa de su omisión. La invito a que la muestre, que por algún misterioso motivo nunca la recibí.  






Mensaje que envié a la periodista Rocío Gallegos
solicitando los requisitos para publicar en su portal
La Verdad Juárez. La columna de opinión que le envié fue
respecto a la propuesta que se manejaba de la ratificación de 
Verónica Corchado, Directora general del Instituto Municipal 
de las Mujeres IMM. Nunca recibí su respuesta ni escrita ni
 "apalabrada" ¡Hello!


Reparar en la acción de bloquear a otras mujeres no es una cuestión frívola, y mucho menos para los tiempos que corren.  Tampoco es una acción inocente por parte del bloqueador. Se le llama ser INTOLERANTE: no querer ver, oír, leer ni estar abiertas a un diálogo diferente al suyo. Así de simple.  Es preocupante que ese bloqueo provenga de compañeros, colegas y personas del mismo gremio. En mi caso,  es absurdo que a muchas de las bloqueadoras ni las conozca ni haya cruzado palabra con ellas y tampoco hubo seguimiento por alguna de las partes. No hubo acoso ni intromisión. Aspecto que me hace pensar en dos posibilidades: las feministas tienden redes de apoyo entre ellas donde se ponen sobre aviso de las mujeres que consideran ajenas a su causa, o bien, son tan perversas y egoístas que no les importa obstruir el camino al resto de las mujeres. Sororidad es una transacción.    

Y pregunto  ¿Es esto lo que el feminismo y las feministas me ofrecen? ¿sabotaje, marginación y cerrar puertas de proyección a otras mujeres que no piensen como yo?  Feminismos y sus formas, mujeres fanáticas, enamoradas de su propio cerebro y "realidad". Pandilleras, matonas de barrio censurando a las que no piensan como ellas.  Gracias, pero tengo anhelos de hacer del mundo un lugar mejor. La misandria   y el machismo a la inversa no son mi lugar. 

Por mi parte dejo que mi trabajo hable por sí mismo. Jamás he mezclado mi quehacer periodístico con mis preferencias personales. He sido respetuosa al realizar mi trabajo y seguiré siéndolo.  En cuanto a mi trabajo literario, quiero ser libre y escribir sobre lo que me gusta y me motiva. No quiero ceñirme a ninguna etiqueta ni ideología. Mi lucha es seguir trabajando, mi petición es que me dejen ser libre de elegir. 



 Acaso, ¿no es eso lo que las mujeres siempre hemos deseado, una habitación propia sin techo de cristal? 



Nunca la he leído ni hablado



Se dice oriunda de mi ciudad, reside desde hace tiempo en
Coahuila. Involucrada en distintos escándalos, dícese, por violencia 
domestica, corrupción y tráfico de influencias para acceder
 a premios y  becas. Los señalamientos y denuncias se acumulan...



Ella comenzó el fuego #MeTooEscritoresMexicanos 
denunciando a  Herson Barona. En mi vida la he visto
ni hablado



Ella es la que llevó al torito a un taxista que le llamó "guapa" en
marzo de 2017. Ella inició el fuego del acoso masculino. 
Entiendo su bloqueo,  no soportó que le llamara ridícula 


Se me cayó el santo del altar. Es un honor que una anciana de 90 
años como lo es la escritora me bloqueara. Yo sí la seguía, ella a mí no.
Entonces, ¿cuál fue la razón de su proceder? 




Tuvimos seguimiento mutuo porque colaborabamos en el mismo
portal, amén de ser ella una de las editoras de LA LIBRETA DE IRMA
portal de periodismo literario. Nunca crucé palabra con ella

Entradas más populares de este blog

"Te ato, para que no hagas daño: daño a los demás ni daño a ti misma"

Capitán de las huestes bondadosas, poderoso guerrero de Luz, guardián amoroso de nuestras almas, vencedor eficaz de los ángeles rebeldes. Provee distancia contra aquella malvada serpiente, que vierte como la inundación más impura el veneno de su malicia en los seres de mente confundida, débil, lastimada y/o corrupto corazón.

Esos astutos enemigos han llenado y embriagado con hiel y amargura sus sentimientos.

Venzo al dragón, vencida está la antigua serpiente, y nuevamente la pongo cautiva en el abismo, para que no pueda ya más seducir a los débiles.Atada está,impedida para provocar el mal, para que no pueda hacer daño, daño a sí misma ni daño a los demás. Amén

TODAS USAMOS A UN HOMBRE CON PODER #MeTooEscritoresMexicanos

A ver, no voy a reproducir aquí la lista que, irresponsablemente, publicó la Revista El Humo en Facebook donde enumera a los supuestos agresores. Por respeto a los escritores que aparecen en ella y me han otorgado entrevistas, y otros, que son mis amigos.

Yo no meto la mano al fuego por nadie, y mucho menos voy a solidarizarme con las denunciantes por simpatía o por sororidad. Estoy convencida de que una denuncia debe hacerse ante la ley, al menos para tomarla en serio. No en redes sociales ni a manera de desahogo ni por entrarle al feminismo de postureo. Este proceder no abona positivamente a la causa.

Jamás he ocultado mi postura crítica en contra del feminismo actual; como estudiosa que soy de las ciencias sociales y periodista cultural, amén de mis inclinaciones espirituales y éticas. Tengo clara separación entre mi ideología política y mis experiencias personales. Las denuncias se hacen ante la justicia, no en redes sociales. Ya alcanzamos la igualdad jurídica hombres y mujeres en…

Caso Esther M. García #MeTooEscritoresMexicanos #DenunciasFalsas #ViolenciaDoméstica #Feminismo

La escritora Esther M. García, hace un llamado de auxilio a través de Facebook live la noche del domingo 18 de junio de 2017, minutos después de decirse golpeada por su pareja, Pedro Alberto Silva Campos (el video fue removido horas después por García. Esta copia fue descargada por mí).  En éste solicita ayuda para que alguien lo denuncie, que alguien dé con su paradero, si lo ve o conoce que lo denuncie, insiste. La petición es dar con su paradero. 
Si usted escucha el video, le solicito preste mucha atención desde el minuto1:08 en adelante. Esther M. García está acompañada por un hombre que le ordena a alguien "¡Sácalo!" de manera agresiva "¡Sácalo!", repite. 

La pregunta que me asalta es ¿Quién acompaña a Esther M. García durante su llamado de auxilio? en el video se deduce que ella desconoce dónde está su agresor, puesto que solicita que si alguien lo ve o sabe de su paradero, lo denuncie. 

Actualmente existe una investigación en contra de Esther M. García y Juliá…