La época en que el oficio de escritor se volvió una afrenta
La falta de credibilidad en los concursos literarios es cada vez más notoria, no obstante, es gracias a las redes sociales que parecen funcionar de manera positiva, cuando de unir las voces en protesta contra las trampas y triquiñuelas que se denuncian y permean la gran mayoría de los concursos y convocatorias se trata. Lo destaco porque fue muy interesante lo ocurrido con el proceso del 2do Premio Nacional de Cuento Fantástico Amparo Dávila . Según se dice, convocados por segunda ocasión, formaron parte del jurado: David Toscana, Ana García Bergua, Bernardo Esquinca, Bibiana Camacho y Mauricio Molina. Aunque no faltó el despistado o mal informado que aseguró que ninguno de los jurados escribían sobre el género fantástico. Mentira. Si revisamos la bibliografía de cada uno nos daremos cuenta de que sí lo hacen. Por ejemplo, Mauricio Molina (Ciudad de México, 1959) y Bernardo Esquinca (Guadalajara, 1972), este último adscrito a la temática del weird ficti...