martes, 24 de mayo de 2016

Disertación Norte (Segunda parte)



ADVERTENCIA: LA SELECCIÓN DE MIS ENTREVISTADOS OBEDECE A SU IMPORTANTE APORTACIÓN TANTO EN LA NARRATIVA COMO EN LOS ESTUDIOS DE INVESTIGACIÓN CULTURALES Y LITERARIOS EN EL NORTE DE LA REPÚBLICA.

EL MÉTODO FUE CREAR UN GRUPO FOCAL CON TRES AUTORES QUE PUDIERAN ENRIQUECER DESDE VARIOS ÁNGULOS DICHA CUESTIÓN. LOS TRES SON NORTEÑOS, LOS TRES SON ESCRITORES Y SÓLO DOS SE DESEMPEÑAN EN EL ÁREA DE LA INVESTIGACIÓN.

lunes, 16 de mayo de 2016

Abstración Norte (Primera parte)







   

Como en la guerra, como en el toreo,
también en la literatura hay cobardes.
Hay la novela de la cobardía: Novelas que parecen
“pleitos arreglados”.


Jesús Gardea

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viernes, 13 de mayo de 2016

Cicatrices

De

Esther Seligson

(1941-2010)

Cicatriz: concierto de voces insepultas en el insomnio de la añoranza.

En la memoria del cuerpo ¿habrán de terminar, una sobre otra, en una tumba única, las cicatrices de cuanto amante fue enterrado?

Jugábamos a ver quién dejaba en el otro las cicatrices más abyectas.

Toda penetración deja una cicatriz que a fuerza de entrega se va pudriendo.

Por las cicatrices de la memoria se cuelan las heridas del olvido.
Uno creería que toda cicatriz implica una herida previa. No siempre es así: hay cicatrices genéticas, y algunas se heredan con la nacionalidad.

En general los errantes contaminamos con el olor de nuestras
cicatrices la atmósfera de cualquier viaje que emprendemos,
por inédito que sea.

Trasterrado: el que siembra en sus cicatrices de antaño heridas presentes y futuras que nunca cicatrizarán.

Cicatriz el cielo de aquellas tardes en que el amor humeaba entre tazas de té, músicas a media luz y ropa desperdigada.
Todo clandestino como la lluvia tras la ventana sin cortinas, abierta sobre los techos de la ciudad, abierta a las nubes y a algún sorpresivo arcoiris.

Gracias a Adán y a Eva el Conocimiento es una cicatriz imborrable, insondable, insuturable... una philo-sophia, en suma.

No son los recuerdos, el dolor, la alegría, quienes van tatuando en el rostro sus cicatrices, sino el misterio de la vida, su diario transcurrir.
También las tajaduras de lo inexpresado.

En la furia contra la madre nace nuestra primera cicatriz. En los celos hacia el padre, la segunda.
A veces ocurre a la inversa. Como quiera que sea, ambas cicatrices permanecen de por vida.

Cioraniana: la cicatriz del nacimiento no tiene cura.



Qué hondas las grietas de la tierra, las simas de la vida, las cicatrices del tiempo.

La primera cicatriz es la que provocamos en el cuerpo materno. En realidad es la única: sus labios sólo se cierran con su muerte.

Por más lisitas que estén, el miedo también enchina a las cicatrices.

Los sueños de Poder desbordan cualquier cicatriz, por metafísica que sea.

Toda ciudad lleva en su trazo vestigios de alguna cicatriz infestada de patrióticos gusanos, larvas fanáticas, huevecillos purulentos de tantas texturas como ciudadanos la habitan.

La cicatriz de Dios está en nuestra muerte.
No importa si ella llegó por su propio pie o si por bala o tajo, cáncer o sida; o si la llamamos con somníferos, soga, fuego, gas o accidente: la cicatriz de Dios se abre para darnos paso. (Kadish)

La cicatriz que el suicida le inflige a la vida borbotea pus eternamente.

También podría hablar de la cicatriz que el artista se afana en ahondar, en cavar y esculpir en su propia carne.

Lugar común: "las cicatrices que el amor deja en el alma".
–¿Y por qué no en el corazón?
–Porque el corazón es un músculo hueco...

Canción de cuna: cría hijos y crearás cicatrices.

Jabesiana: ¿y qué decir de las cicatrices que la escritura abre en la página blanca?

Poco a poco, dicen, hila la vieja el copo; con las cicatrices, digo, de su juventud perdida.

Dime dónde tienes tus cicatrices y te diré quién eres.

Anda, sí, ve y consulta tu carta astral: conocerás tus cicatrices.

La cicatriz más desesperada es la que se niega a reconciliarse consigo misma.
Pero también hay cicatrices dichosas: aquéllas que fructificaron en el perdón.


La vida es una interminable sucesión de heridas –es decir de decisiones– que a veces no cicatrizan, sobre todo cuando alguna se queda pendiente del "y si hubiera"...

Las religiones nada tienen que ver con el diálogo íntimo entre lo humano y lo divino.
Ni siquiera pueden protegernos con su ritualismo de las cicatrices –imperceptibles siempre– que ese diálogo va dejando en el enorme Vacío de su intimidad.

En el cine apapacho mis cicatrices. El teatro quiero que me las abra en toda su magnitud.

Hay amores que le descubren a uno cicatrices cuya existencia se ignoraba por completo.

Traicionarse a uno mismo provoca heridas que jamás harán cicatriz.

La cicatriz es a la culpa lo que la tumba al cuerpo expuesto.

Ahí donde temes ser destruido y avasallado está tu cicatriz más sensible.

Las heridas de un corazón mezquino no forman cicatrices.

Cuenta el mito que al castrar Saturno a Urano tres gotas de su sangre dejaron tres cicatrices en la tierra: envidia, venganza y necedad.
Los griegos las nombraron Furias. Después el término se tradujo, no tan erróneamente, por Política.

La costumbre de contraponer la eternidad de Dios a la infinitud del hombre.
Ambos absolutos, sin embargo, implican una cicatriz cuyos labios siempre supuran.

La palabra, dicen, es lo que nos distingue de los animales.
Creo que la diferencia esencial está en la incapacidad del animal para expresar las cicatrices de su especie.

En relación a los afectos en general, y al amor en particular, aún albergo una duda: ¿por qué si soy un ser de absolutos siempre termino por aceptar migajas?
Sin embargo, me niego a contabilizar la textura de las diversas cicatrices que esa suerte de abstinencia me ha dejado.

Rehúso acomodar mis heridas y apasionamientos en la cicatriz de la Indiferencia.

–¿Por qué te tomas todo tan a pecho?
Pregunta totalmente idiota. Si hubiese una razón, y una respuesta, no llevaría cicatrices luminosas entre la oscuridad de las heridas.

Si como es arriba es abajo, nuestra imagen y semejanza divina es sencillamente la cicatriz que le quedó al UNO cuando, al contraerse en Su Vacío, generó –a través del Dos y del Tres– las "miriadas de creaturas y de formas".

El monoteísmo es un malentendido. Es como pretender reducir la multiplicidad de nuestras heridas a una única cicatriz, queloide por añadidura, cuando que la perfección de ELUNOENSIMISMO no se pierde en el desbordamiento y despliegue de Su Creación.
Así lo entendieron el hinduismo, la Kabalá judía y el mal llamado paganismo.

El silencio de Dios se vuelve tangible en cuanto se absorben las puntadas que suturan la cicatriz de Su Presencia.
Es decir: como los profetas, vale más estar mortalmente herido por el venablo de Su Voz.

Se habla de "el sentido" de la vida. Sí, la dirección va siempre, como en los ríos, en el sentido en que fluyen las heridas hacia la oceánica cicatriz del perdón.

¿Para qué maquillas tus cicatrices si de cualquier modo su gruir te quita el sueño?

¿No serán las estrellas cicatrices de las lágrimas que Dios derrama ante el desastre de Su Creación?

El sueño es ese vehículo providencial que nos permite circular por nuestras más recónditas cicatrices sin restricción alguna.
El único riesgo es que las abre, también, sin restricción alguna.

Para las heridas que va sajando la cotidianeidad, reencarnación, karma, eternidad del alma, resultan promesas de cicatrización a demasiado largo plazo.

La mediocridad es un páramo sin heridas ni cicatrices. Es más: ni siquiera genera espejismos.

El melancólico repasa sus cicatrices como el piadoso las cuentas de su rosario.

El camino de perfección transita por entre los 22 Arcanos Mayores, 22 senderos que van abriendo sus cicatrices como portales iniciáticos desde la duda oscura hacia la Luz.

El Conocimiento sólo se transforma en Sabiduría cuando es experimentado, vivido en carne propia.
De cualquier otra manera apenas si es un mapa de cicatrices mudas visto desde el aire.

Brujir: "igualar los bordes de un vidrio después de cortado con el diamante."
Así imagino será el paso de la vida a la muerte: sin dejar la menor cicatriz.

Un hijo (a) es una herida que jamás cicatriza.
A eso se refiere Dios cuando condena a Eva a parir con dolor. Él conocía ya cuáles eran las consecuencias de la maternidad.

Tendemos a concluir demasiado naturalmente que la cicatriz es el resultado de una herida, que ésta ha de resolverse en aquélla y sanseacabó.
Y no hay razón objetiva para que suceda de otra manera. Para la memoria, sin embargo, la cicatriz es apenas la herida de la herida herida, una eterna fisura en la realidad absoluta de cada quien.



Oigo cómo van cayendo las corolas
Todavía sin marchitar se desprenden

¿Qué sollozo secreto las ahoga?

Cicatriz la belleza sin culminar
cae en el vacío

Nada. Nadie.

Navego hacia el final
Venturosa espera...




Esther Seligson, "Cicatrices", Fractal n°13, abril-junio, 1999, año 3, volumen IV, pp. 103-111.


lunes, 9 de mayo de 2016

Categoría Nuevos Creadores desaparece del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico, David Alfaro Siqueiros, 2016

El sábado 7 de abril fuimos convocados medios de comunicación, académicos y público en general a las Jornadas de creadores PECDA (Programa de Estimulo a la Creación y Desarrollo Artístico, David Alfaro Siqueiros). Yo asistí a la presentación de la 1:00 de la tarde. Donde tres expositores de distintas disciplinas oriundos de Ciudad Juárez,  o en su defecto, con al menos cinco años de residir en la ciudad, rindieron cuentas del uso que dieron al estimulo recibido durante un año. Cantidad que va desde los tres mil hasta los cinco mil pesos mensuales por artista.  ¡Poquisima asistencia! bueno, ni los padres de los becarios, creo yo, asistieron. La actriz Virginia Ordoñez Hernández (teatro), Juan Manuel Fernández Chico (cortometraje) y Jesús José Silveyra Tapia (literatura) fueron los encargados de ganarse la atención con sus propuestas, ahora,  para con  los asistentes que serán al final de cuentas quienes evaluarán y pagarán por su trabajo. Por orden de aparición fueron:    

Yerma en la línea

Sinopsis: Obra unipersonal basada en fragmentos del texto de Federico García Lorca, uno de los llamados textos de la trilogía lorquiana, que plantea un choque entre la represión y el instinto, entre la fertilidad y la esterilidad. El cual será abordado estableciendo un paralelismo de la historia original con el contexto actual de ciudad Juárez, la comunidad en la que estoy inscrita pero a nivel social, es decir tomando con eje central y metafórico a la ciudad como tierra seca que ya no labora partos. 

La puesta en escena consta de un solo personaje femenino. No hubo lucimiento escénico, voz acartonada y desplazamiento físico limitado. Escenografía mínima. Sin  musicalización ni juego de luces. Francamente, aburrida. Los buenos tiempos de la actriz Virginia Ordoñez, parecen estar muy lejanos. Atrás quedaron aquellas obras montadas por la compañía  teatral Candilejas del desierto, de la UACJ fundada por el excelente Mtro.  José Blanco Gil  en 2007, como fueron: El Amor de Don Perlimplín con Elisa en su Jardín, Máscaras de Pasión, El día que me quieras o Equipaje de sueños.     


Solo en esta tierra

Sinopsis: Filmación del cortometraje  sobre la vida de Lim, el último preso en una cárcel de chinos en el norte de México durante la revolución mexicana, y su relación con José, el custodio encargado de la cárcel y el dilema de salvar a la única persona que tiene en la vida o hacer caso de las órdenes de sus superiores.

Pareció funcionar los primeros cinco minutos,  parecía  ser un cortometraje mudo, con dos actores en exteriores con el escenario característico del desierto a plena luz de día y respetable fotografía y buenos planos.  No capté el mensaje de que el joven Lim estuviera preso, o sea, visualmente no lo vi representado en ninguna parte. El tercer actor irrumpe en la escena y tampoco me quedó claro si se trataba del mismo realizador del cortometraje el que actuó (Fernández Chico). Su actuación e inflexiones de voz planas, sin matices. Hecho desafortunado cuando de adentrar al espectador  en la trama se trata. Pero en esto, los expertos tendrán la última palabra.  


Nota aclaratoria: 

Me informó el realizador de largometraje, Juan Manuel Fernández Chico, que el tercer actor es Manuel Urueta. 













Una casa blanca y vacía ante el cielo de la noche
Sinopsis: Cuento en donde se busca establecer puentes dialógicos entre lo que considero los dos mayores problemas de los últimos veinte años en ciudad Juárez: el feminicidio y el colapso institucional. Mi intención es explorar los mecanismos de adaptación de la sociedad ante dichas dificultades y hacerlo, preponderantemente, desde una óptica femenina. 

Para el cuento Casa blanca y vacía bajo el cielo de la noche, Jesús José Silveyra, alias "Cheché", se decidió por leernos un par de viñetas de escasos cinco minutos. No pudo ocultar su ansiedad o nerviosismo traducido en boca seca que lo hacía beber en repetidas ocasiones de la pequeña botella de agua purificada que precavidamente llevó consigo al escenario. Cuestionándose si eran necesarios los estímulos a la creación y el valor de las becas, si son necesarias o sirven para algo. Dubitante él mismo se responde:

No estoy seguro que sean necesarias ¿no? para la creación artística, para mejorar la cultura del país. Son útiles, sin duda, es mucho más fácil sentarse a escribir, a dirigir un corto, hacer una obra cuando hay algo de dinero ¿no? que nos asegura que se paga la renta. Lo más importante, creo yo, es tener el compromiso de terminar una obra. Obra que Luis Arturo Ramos llamó "Novela de biombo", un tipo de libro que permite una lectura fragmentaria.


Entonces, si no son tan importantes las becas o estímulos para la creación artística y literaria ¿por qué son tan codiciados?

Toda esta exposición de motivos argumentada por Silveyra,  se debió a la discusión que se suscitó en Facebook hace aproximadamente dos años, cuando se anunció a los ganadores. Yo fui una de las personas que cuestionó en aquel momento  si era válido que él hubiera salido uno de los  beneficiados a pesar de haber sido trabajador del Instituto Chihuahuense de la Cultura,  en años anteriores. Ignoro cuáles fueron sus funciones durante la administración del Lic. Miguel Ángel Mendoza, pero de que estuvo dentro no tengo duda.  Eso, entre otras cuestiones más. Misma "mano negra" en los premios y becas en el Estado. La temática obligada: Literatura regional, literatura del norte, literatura del desierto. Debo aclarar que no menosprecio el valor de los beneficiarios, lo que no considero justo es el requisito casi implícito de tener que postularnos con  temas regionales para tener posibilidades reales de ganar. Perdón, casi olvido mencionar a los contactos indispensables,  Pues ¿qué sería del mundo sin amigos?   Esto que pensamos no pocos, aclaro,  no les conviene a las instituciones reconocerlo, les conviene echar a andar la idea maniquea de que los protestones lo hacemos por envidia. Les conviene hacernos creer que no existen las mafias literarias, que todo es un producto retorcido de nuestras mentes.   Los demás temas del ser humano son inexistentes:  nada de obsesiones personales ni  la búsqueda de la inmortalidad del cangrejo, todo deberá manifestarse como el SER dentro de su espacio fronterizo, regional. Encuentro mucho oportunismo en ese tipo de literatura advenediza, que paga con becas, financiamientos y compadrazgos que prometan salir de la exclusión periférica. Las obras literarias tienen valor estético cuando provocan un efecto novedoso, como afirmó Edgar  Allan Poe. Lo que tiende a repetirse como forma imprescindible del paisaje se convierte en  cliché. Encuentro perversa toda esta dinámica. Así como encuentro desvergonzado que le permitan a alguien entrar a un taller literario a "socializar tus textos" donde previamente  lo integraron los que pasaron un proceso de selección (entiéndase, los que fuimos becados durante un año para recibir un taller literario)  y dicha persona resulte ganadora para la publicación de su libro. Un libro que no se produjo en el taller, además de las otras incongruencias. ¿Creen que uno es idiota? La creación en cualquier disciplina busca manifestarse a través de la  libertad. Para personas como yo, la dignidad no es tema negociable. Ese es el verdadero TERRORISMO INSTITUCIONAL.

Silveyra olvida que,  las becas o estímulos,  no solamente sirven para terminar con enjundia un proyecto sino que tiene el efecto bola de nieve que arrastra consigo el Capital Simbólico  En 2015, Silveyra ganó la categoría Jóvenes creadores en área de literatura ¿Qué sigue? Voces al sol, probablemente. Pero siempre con la mirada puesta al infinito y más allá. Los espacios se reducen después de los 35 años de edad.


Anuncian desaparición de la Categoría Nuevos Creadores

El día anterior a dicha presentación, se convocó por la pagina oficial de ICHICULT en Facebook a los interesados en conocer las convocatorias vigentes del Instituto. El viernes a las 4:00 de la tarde asistimos menos de veinte personas, entre las que estaban la poeta Micaela Solís,  el periodista y actor Luis Carlos Ortega, los directores teatrales Gissel Arroyo y Erick Basurto Huerta, ademas de una servidora y un grupo de jóvenes que realiza largometrajes y ya.

Alejandra Rico fue la encargada de mostrar las convocatorias restantes fuera del área de danza y teatro. Nos recibió con la noticia de la desaparición de la Categoría Nuevos Creadores. Eran nueve categorías, quedarán en ocho.  Cuando le cuestioné al respecto, me respondió que esa información no la tenía en ese momento, pero que con mucho gusto yo podría pasar a buscarla después. Micaela Solís, sugirió la importancia de que los integrantes del jurado no fueran los mismos de siempre.  Porque eso equivale a mismos perfiles y cero novedades entre los seleccionados. Las protestas ante las  incongruencias y recortes de los beneficios  que cada vez limitan la participación por edad no se hizo esperar. Como siempre, la cultura sigue siendo vista como un escaparate innecesario.

Sigo buscando las respuestas respecto a lo sucedido con la Categoría Nuevos Creadores que NO declararon desierta, y sin embargo no hubo ganadores ni explicación. La licenciada Alejandra Rico, no sabe nada o se niega a hablar. Yo le pedí me explicara cuál era esa categoría en la que premiaron a Miguel Ángel Chávez Diaz de León:  Creadores con Trayectoria. Fueron dos los elegidos en dicha categoría en el área de literatura: un cuento y una novela. Le pregunté que si esa iba a ser la mecánica de ahora en adelante (pues el cartel oficial aún no lo tienen, saldrá hasta junio o julio), si se implementarán nuevas categorías o qué podíamos esperar los creadores mayores de 35 años. Alejandra Rico no supo responder, se limitó a decir que ella tenía poco tiempo en el instituto y que no sabía nada.  Mis preguntas continúan, las respuestas están en el aire, hagan sus apuestas.




  La mafia literaria mexicana, según Benedetti, texto integro.




 

     



jueves, 5 de mayo de 2016

Elsinore, un cuaderno



Encontré este libro en el bazar de libros del Pasaje Correos. "El arte que se hace para venderse, no sirve". Todo, Salvador Elizondo.