Risa, sorpresa, conmoción, y en algunas excepciones, siento indignación cuando se hacen publicaciones que siguen la corriente de lo efímero. ¿A qué me refiero con efímero? A lo que se escribe con el deseo de entrar en el engranaje del discurso social del momento. Me refiero a los hashtag o etiquetas utilizados en las plataformas de internet, útiles para filtrar y clasificar información de acuerdo a los temas de moda y/o contenidos. Por ejemplo el hashtag #MeToo con el que las personas relatan un pasaje de abuso cometido por hombres, sobre todo, lo cual ha servido como una auténtica cacería de brujas donde no se distingue la realidad de la interpretación. Es decir, una persona puede decir que fue acosada ¿en realidad fue acosada o así lo interpretó? ¿Hasta dónde es lícito hablar de favores, intercambio o abuso? Estamos de acuerdo, es difícil, es complicado. Me da gusto que mujeres y hombres hablen, denuncien, expongan y proporcionen información, siempre y cuando ésta s...