Retrato de cuerpo entero (errante)
Tuve que silenciar sus palabras en la escritura y poner sana distancia a su amistad que se ofrecía y se ofrecía mentirosa ¡cuánto habla! Piensa, piensa y piensa, no se ha dado cuenta de que su peor enemigo es esconderse de sí misma. La he observado a los ojos desde el mismo momento que me dijo: Tú llegarás, lo he visto clarito. L os símbolos en las líneas de sus manos, líneas tenues, poco profundas y pálidas (muerte en vida. Máscara de rostros hurtados). L as líneas de la vida y la de la cabeza separadas: arrebato e impulso suicida; sobre el monte de mercurio las frágiles líneas de hijos nonatos acompañadas por la inexistente señal del matrimonio. Anhelo de encontrar la verdad. La buena fe también se descalabra, los pies de los humanos son de barro. Su mente predispuesta sobre vuelos predictivos, anacrónicos y sincrónicos (palabras nunca patentadas ...