miércoles, 31 de agosto de 2016

Retrato de cuerpo entero (errante)

Tuve que silenciar sus palabras en la escritura y poner sana distancia a su amistad que se ofrecía y se ofrecía mentirosa ¡cuánto habla!  Piensa, piensa y piensa, no se ha dado cuenta de que su peor enemigo es esconderse de sí misma. La he observado a los ojos desde el mismo momento que me dijo: Tú llegarás, lo he visto clarito.  

Los símbolos en las líneas de sus manos, líneas tenues,  poco profundas y pálidas (muerte en vida. Máscara de rostros hurtados).  Las líneas de la vida y la de la cabeza separadas: arrebato e impulso suicida; sobre el monte de mercurio  las frágiles líneas de hijos  nonatos acompañadas por la inexistente señal del  matrimonio. Anhelo de encontrar la verdad.  La buena fe también se descalabra, los pies de los humanos son de barro.  

Su mente predispuesta sobre vuelos predictivos, anacrónicos y sincrónicos (palabras nunca patentadas ni exclusivas a su espíritu  de fuego,  errante y cautivo, encubren sueños de grandeza),  falsa misericordia. Generosidad que brinda sin desconfianza a  "árboles que están con todo y ramas"  para que su sombra no tambaleé su pose de importancia. Deseo de brillar más, de cambiar la historia como cambia las fechas, de ocultar viejas huellas. 
Despistar al enemigo. 

Lo dijo Bolaños: "es una ESCRIBIDORA",  que, no es lo mismo, a ser una ESCRITORA. AMANUENSE de sueños que otros sí sueñan. Su ética y moral se camufla, consejos de amantes y lisonjas aconseja, pose de libertadora-libertina. La búsqueda perpetua perpetúa, errante  permanecerá en su agitada vida: 
en ti no hay nada nuevo ni rima ni métrica; las voces de la audiencia en aquel Encuentro lo musitan: shhh ella no es poeta.   

Tu retrato de cuerpo entero...