Larga vida al Rey del Pop

Octavo aniversario luctuoso La chamarra de Thriller Su frágil apariencia, timidez mustia, largos y lacios cabellos negro brillante que armonizaban con una piel lechosa –extrañamente blanca, debido a un problema de vitíligo-, sus dotes dancísticas que le justificaron laureada trayectoria como bailarín, además de compositor, con voz de castrati. Para los que crecimos en la década de los 80s Michael Jackson fue el Dios del Pop. Insuperable, insustituible. Nunca olvidaré la escena cuando a los nueve años, cansada y sedienta, cruzamos el puente de la Lerdo, mamá y yo, de regreso de El Paso, Texas. Anochecía, a las horas en que, desde el puente internacional se atisban ambas fronteras pobladas por diminutas luces intermitentes. Marco nocturno dividido entre “buenos” y “malos”, “privilegiados” y “marginales”. Viento frío de otoño que arrecia a 20 metros de altura. Caminé muy junto a la malla ciclónica para ver si el río iba crecido y, de paso, leer ...